3 sept 2012

Flashback


La última vez que escuché esa canción fue el año pasado. Me acuerdo escucharla mientras miraba por la ventanilla como Buenos Aires se hacia cada vez más grande, mientras reflexionaba sobre todas las experiencias vividas, todos los recuerdos, la gente, los lugares. Ese mundo de luces que cada vez se parecía más a mi hogar, y yo solo miraba como nos acercábamos cada vez más, y como caían las gotas de lluvia sobre la ventanilla. Y entre la canción, la lluvia, la llegada a mi lugar y mi soledad entre tanta gente, logró invadirme una gran melancolía que me duró hasta llegar a mi casa. Y puede ser una tontería, pero es de los recuerdos más lindos que tengo. Porque si bien el destino importa, el viaje puede formar parte de la experiencia también. Depende de como lo tomes. Y el fin de esto es recordarme a mí misma como la mezcla correcta de música y lluvia puede volverme filósofa, y cambiar mi estado de ánimo completamente.

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