4 sept 2012

-Sos una idiota, no servís para nada.
-¡Pero si sos vos la que no me usa!
-¡Traté de usarte y mirá donde estoy!
-Bueno, entonces es porque no sabes como usarme. 
-Mentira, vos me fallás
-No, vos no sabés como usarme. Y ni siquiera te calentás en entender cómo hacerlo.
-Vos ni te calentás en ayudarme a entenderte.
-¿Por qué debería?
-Porque yo sacrifico muchas cosas por tratar de usarte mejor.
-Mentira.
-¿¡Mentira!? ¿El hecho de que hace dos semanas no lo veo, es mentira?
-Bueno pero...
-¿El hecho de dejar de lado Dracula, el violín, y el canto también, es mentira?
-No, pero es que...
-¿El hecho de tener que estar con vos, soportándote, cuando podría estar viendo una película con mi mamá?  ¿O escribiendo? ¿O escuchando música nueva? ¿Eso es mentira, eh?
-Pero tampoco para tanto, tenés cosas más importantes y responsabilidades que cumplir...
-¡Y vos, ignorás todo eso, y hacés lo que se te canta en la prueba de latinoamérica! 
-Ah no, pará, eso no es culpa mía.
-¡Sí lo es! ¡Es todo tu culpa! ¡Y encima pensás que porque tengo "responsabilidades" todo es fácil! ¡Obvio! Es muy fácil priorizar las cosas... ahora, cuando llega el momento de ponerse en marcha todo es mucho más difícil. Pero yo me la banqué, por vos. Y mirá lo que hiciste...
-No Mara, no entendés nada.
-Dejame.
-Pero...
-¡Dejame!

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